sábado, 10 de noviembre de 2007

neta, ñani

Lo lúgubre que hoy se aparece, evaporará como alcohol, correrá como perro rabioso y, tal vez, se olvide como un beso sin ternura.

Tanto tiempo huí de tí y ahora llegas. Se que hiciste bien, tu hacer fue impecable, te lo agradezco. No otra cosa podía esperar de tí, maestra.

Todos sabíamos, todos sabemos ahora, cada uno lo comprende, yo veo que sigo en el camino, y sé, como sabe el perro que es perro, que te conoceré algún día.

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